Se acabó: Airbnb prohíbe a los anfitriones exigir a los huéspedes que quiten las sábanas, laven los platos o saquen la basura
Desde el 20 de noviembre, los anfitriones no podrán pedir tareas que “normalmente haría un limpiador”. Muchos huéspedes llevaban años quejándose: ya pagan una tarifa de limpieza.
Foto: Holli-and-the-ivy / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0
Un perro descansa sobre una cama sin tender. Foto de referencia: Holli-and-the-ivy / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Airbnb cambió sus reglas para limitar lo que los anfitriones pueden exigir a sus huéspedes, especialmente en la limpieza al salir. Según BBC Mundo, los anfitriones ya no podrán pedir tareas que “requieran un esfuerzo o tiempo significativo, o que normalmente realizaría un limpiador, como quitar las sábanas, sacar la basura o lavar y guardar los platos”.
Las nuevas normas se aplicarán a todas las reservas hechas desde el 20 de noviembre.
Siete reglas básicas y peticiones “razonables”
Con las directrices actualizadas, los anfitriones podrán fijar siete normas básicas de la casa y añadir otras peticiones siempre que sean “razonables”. Airbnb explicó que los huéspedes, que ya pagan una tarifa de limpieza, no deben hacer el trabajo de un limpiador.
“Las normas de la casa ayudan a los huéspedes a comprender lo que esperan los anfitriones, pero nuestra comunidad nos ha comentado que pueden resultar confusas, engorrosas y difíciles de gestionar”, dijo la empresa a la BBC. Por eso, añadió, las rediseñó con “una nueva política que mantiene las solicitudes razonables, sin sorpresas”.
Además, las normas de cada alojamiento se mostrarán a los huéspedes de forma más destacada y aparecerán en los recordatorios de la reserva, para evitar sorpresas al llegar o al irse.
Sin multas y con excepciones
La empresa dijo que podrá haber excepciones: por ejemplo, pedir duchas más cortas si hay restricciones de agua por sequía. Los anfitriones no podrán imponer multas, aunque seguirán controlando sus normas. Los contratos solo se permitirán en casos limitados, como cuando lo exija la ley o las normas de la asociación de propietarios. Si una petición no cumple las políticas, quedará señalada y el anfitrión podrá apelar.
Una queja de años
Durante años, los huéspedes se han quejado de tareas poco razonables que se les exige completar antes de su partida, especialmente porque ya pagan una tarifa de limpieza, recuerda la BBC.
El cambio llega además después de que se hicieran virales los videos de TikTok de Cassie y Jon, una pareja de anfitriones de Airbnb en el estado de Georgia (EE.UU.), que inspeccionan con lupa su alquiler cada vez que se van los huéspedes. En uno de esos videos, la pareja acusa a unos invitados de “faltar al respeto a las normas de la casa” por dejar el mando a distancia del televisor fuera de sitio.
Para muchos viajeros, la nueva política es un alivio: pagar la limpieza y además limpiar era, para ellos, cobrar dos veces. Para los anfitriones, el reto será adaptar sus listas de normas antes del 20 de noviembre.
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Fuentes
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