Misterios

La señal "Wow!": 72 segundos desde el espacio que nadie ha logrado explicar del todo

En 1977, un radiotelescopio de Ohio captó una señal tan intensa y tan extraña que el astrónomo que la vio escribió "Wow!" en el papel. Nunca se repitió. ¿Fue un mensaje extraterrestre, un fenómeno natural o un error? Esto es lo que se sabe.

Redacción Salud3 ·

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La señal "Wow!": 72 segundos desde el espacio que nadie ha logrado explicar del todo

Foto: Steve Jurvetson from Menlo Park, USA / Wikimedia Commons · CC BY 2.0

El 15 de agosto de 1977, el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, barría el cielo como cada día dentro de un proyecto de búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Unos días después, el astrónomo voluntario Jerry Ehman revisaba a mano las largas tiras de papel impreso con los datos cuando se encontró con algo que le dejó sin palabras. Rodeó con bolígrafo rojo una secuencia de letras y números y escribió al lado: "Wow!". Así nació uno de los grandes misterios de la astronomía moderna.

Qué captó el telescopio

La secuencia rodeada era "6EQUJ5". No era un mensaje: era la forma en que el ordenador representaba la intensidad de la señal. Los números del 1 al 9 indicaban niveles crecientes, y las letras continuaban la escala hacia valores todavía mayores. La "U" correspondía a una intensidad unas 30 veces superior al ruido de fondo. Era, con diferencia, lo más fuerte que había registrado el proyecto.

Pero no fue solo la intensidad lo que llamó la atención:

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  • La frecuencia: estaba muy cerca de los 1.420 megahercios, la frecuencia natural del hidrógeno, el elemento más abundante del universo. Muchos científicos habían propuesto que una civilización que quisiera comunicarse elegiría precisamente esa frecuencia, conocida por cualquier astrónomo.
  • El ancho de banda: era muy estrecho, como el de las emisiones artificiales, no como el de la mayoría de las fuentes naturales conocidas entonces.
  • La duración: el telescopio, fijo, observaba gracias a la rotación de la Tierra. Cada punto del cielo pasaba por su campo de visión durante unos 72 segundos. La señal subió y bajó exactamente con el patrón que se esperaría de una fuente lejana fija en el cielo.

El problema: nunca volvió

Big Ear tenía dos receptores que observaban la misma zona con unos minutos de diferencia. La señal apareció en uno, pero no en el otro. Desde entonces, astrónomos de todo el mundo han apuntado a esa región del cielo, en la constelación de Sagitario, decenas de veces, con telescopios mucho más sensibles. Nunca se ha vuelto a detectar nada parecido.

En ciencia, un resultado que no se repite es muy difícil de interpretar. Por eso, aunque la señal Wow! sigue siendo el candidato más famoso de la historia del SETI, muy pocos científicos la consideran una prueba de vida extraterrestre.

Las explicaciones propuestas

  • Una interferencia terrestre o un satélite. Se investigó, pero la frecuencia está en una banda protegida en la que las emisiones están prohibidas, y no se encontró ningún satélite o avión que encajara.
  • Cometas. En 2016, un investigador propuso que dos cometas que pasaban por esa zona podrían haber emitido la señal por sus nubes de hidrógeno. La idea recibió muchas críticas de otros astrónomos, que señalaron que los cometas no producen emisiones tan intensas ni tan estrechas.
  • Un fenómeno natural poco común. En los últimos años, un equipo de investigadores ha propuesto que la señal pudo deberse a una nube de hidrógeno frío que se iluminó brevemente al ser alcanzada por una intensa ráfaga de radiación procedente de un objeto como un magnetar. Al revisar datos de otros radiotelescopios, encontraron señales débiles parecidas en otras zonas del cielo. La hipótesis es interesante, pero aún debe confirmarse.
  • Una señal extraterrestre. No se puede descartar del todo, pero sin repetición tampoco se puede confirmar.

Una nueva mirada a los datos antiguos

Recientemente, un grupo de investigadores, con ayuda de voluntarios, digitalizó y volvió a analizar las viejas tiras de papel de Big Ear. Ese trabajo permitió afinar la posición de la que procedía la señal y su frecuencia exacta, y facilitará búsquedas futuras más precisas. El telescopio original ya no existe: fue desmantelado a finales de los años noventa para construir un campo de golf y viviendas.

La respuesta de la humanidad

En 2012, con motivo del 35.º aniversario de la señal, el observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, envió hacia la región de Sagitario una "respuesta" simbólica que incluía miles de mensajes de personas de todo el mundo. Fue más un gesto divulgativo que un experimento científico, pero muestra la fascinación que sigue despertando.

Por qué nos sigue fascinando

La señal Wow! reúne todo lo que hace atractivo un misterio: un dato real, un momento de asombro y una pregunta enorme sin respuesta. ¿Estamos solos en el universo? Hoy, proyectos como Breakthrough Listen analizan millones de frecuencias a la vez con los mejores radiotelescopios del planeta. Si algún día se detecta una señal artificial confirmada, probablemente se recordará aquella anotación en rojo de 1977 como el primer gran "¿y si...?".

Un misterio que enseña a dudar

Más allá de los extraterrestres, la historia de la señal Wow! es una buena lección sobre cómo funciona la ciencia: un hallazgo emocionante no basta; hay que repetirlo, descartar errores y buscar explicaciones naturales antes de llegar a conclusiones extraordinarias. Casi 50 años después, el misterio sigue abierto. Y quizá eso sea lo más bonito de todo.

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